Requieren de unos segundos de atención. Resultan molestos e ilegibles en multitud de ocasiones. Pero el caso es que tienes que leerlos, entenderlos y transcribirlos para poder ejecutar la acción que te habías previsto. Entonces… ¿Por qué no usar los Captchas como un soporte publicitario más? Pues ya está inventado. ¡Y olé por el invento!

Si no sabéis lo que es un Captcha, aquí os lo explican. Por cierto, ahora que os habéis puesto a investigar sobre los captchas, hacedlo también sobre la Prueba de Turing, que es bastante curiosa. ¿Sois ordenadores o personas?